viernes, 28 de abril de 2017

EL LIBERALISMO ES PECADO... [Entrevista] Agustín Laje: “Estoy a favor de la unión civil”



A pocas horas de dejar Perú, Agustín Laje concedió una entrevista a Punto y Coma para hablar sobre uno de los temas que volvió a marcar la agenda mediática la semana pasada: la ideología de género. El joven escritor argentino había llegado al país, junto a Nicolás Márquez, para dar una serie de conferencias sobre el tema y para promocionar su último título, El libro negro de la nueva izquierda.

La tesis que Laje plantea contra lo que él denomina “ideología de género” resulta llamativa para la opinión pública porque ofrece argumentos con respaldo académico y científico. En esta primera parte de la entrevista explica algunos aspectos de su postura.

¿“Ideología” o “enfoque de género”?
Nosotros consideramos que es “ideología” y no “enfoque”, porque es anticientífica. Tomamos la acepción epistemológica de “ideología”, como una falsación de la realidad. Decir que el “sexo” siempre fue “género” es ir contra los hallazgos de la ciencia que estudian nuestro cuerpo humano.

¿Qué pasaría si en unos años la ciencia determinara que existe el “gen gay”?
Si existiera el gen gay, hablaríamos de naturaleza también. Diríamos que hay algo en la naturaleza humana que a ciertas personas les hace inclinarse por personas de su mismo sexo, es decir, el componente natural sigue presente en la sexualidad.

¿Lo que llamas la “ideología de género” lo planteas como un problema político o religioso?
No es un problema teológico, religioso. A los grupos religiosos que se nos acercan, les planteamos formalmente: “esto no es un problema de Dios o no Dios. Esto es un problema de política de una izquierda”. A raíz de la crisis de la izquierda en los 60, se plantea hacer una “revolución cultural” a través de la ideología de género. Lo que ahora hay es una revolución gradual y pasiva, casi imperceptible, que no busca expropiar los medios de producción, sino la manera en que piensa la gente.

¿Y cuál es el fin de esta “revolución cultural”?
Ellos plantean una “visión estatista”, porque no hay una ideología de género sin estatismo. Necesitan del Estado para poder cambiar el sentido común. No hay ningún lugar del mundo en el que se haya dado sin estatismo: a más ideología de género, más Estado.

Entonces, estás en contra de la “ideología de género” en tanto que promueve el estatismo, pero ¿estás de acuerdo con los derechos de la comunidad LGTBI?
Yo estoy completamente de acuerdo con eso. Los derechos de igualdad ante la ley, sí.

¿Y a favor de la unión civil entre personas del mismo sexo?
Sí, una unión civil sí, no un matrimonio. Si es una unión civil, no afectaría el concepto original de “matrimonio” y no ofendería a nadie. Además, lo que cada quien haga con su sexualidad es un tema íntimo, en el que nadie puede intervenir.

¿Una unión civil con todos los privilegios de un matrimonio?
Menos el de la adopción, porque no hay investigación de cuánto puede afectar a un niño el haber sido criado por dos padres o dos madres. Y jugar al experimento social es muy arriesgado. No es el derecho de una pareja el de adoptar, sino el de un niño el de tener una familia. Primero es el derecho del niño.

Curiosamente, en Perú el tema se ha propuesto desde la derecha…

PPK le debe mucho a la izquierda, le debe el poder. PPK se alió con la izquierda para obtener votos y es posible que haya hecho un acuerdo para recibir ese apoyo. De todos modos, el tema se ha hecho transversal, hegemónico, que ha llegado hasta la universidad, porque es un producto académico, no es un producto de las masas. Además, ha invadido los medios de comunicación, y el financiamiento internacional que tiene es muy grande.

En Perú hay una mayoría conservadora en cuanto a religión, ¿aun así podría emerger la “ideología de género”?
Aunque hay mayoría creyente, los movimientos religiosos son bastante inorgánicos, cada quien está por su lado. Eso pasa cuando no se politiza el tema y se entiende solo como iglesia, religión. Si no se politiza desde estos sectores y si no se incluye a quienes no practican religión alguna, creo que van a tener complicada la lucha.
Visto en: puntoycoma.pe

4 comentarios:

  1. Ése es un ejemplo del liberalismo moderno que sí es condenado en la Libertas de León XIII. Pero el problema no es el campo subjetivo, sino la eliminación del concepto de bien común que da sentido a la tolerancia. Es decir, la práctica homosexual en la vida privada es un mal tolerable, en el sentido de que su persecución legal heriría más el bien común que el ser tolerada. Es el mismo ejemplo que ponía Santo Tomás sobre la prostitución, aunque yo considero que ese juicio tomista hoy no tiene la misma validez.
    La unión civil, aunque no se llame matrimonio, supone la imposición estatal de reconocimiento de una realidad ilusoria, que es la existencia de una familia ahí donde no hay los elementos que definen a la familia. Es el mismo ejemplo que Agustín Laje propone a la hora de hablar de las leyes pro-transexualidas. Habla de hombres que fantasean ser mujer, o viceversa. Aquí se puede hablar de dos personas que fantasean formar un núcleo familiar. Serían derechos que surgen de fantasías e ilusiones, en busca de una pretendida igualdad ante la ley.
    En definitiva, no es un tema moral, sino entender que el ejercicio de la autoridad del estado únicamente es legítimo en cuanto busque preservar el bien común, cosa que no se da en el reconocimiento de una ficción de familia, aun no llamándose matrimonio, pues se pretendería satisfacer las ilusiones fantásticas de las personas con el pretexto de una supuesta igualdad ante la ley. Sin embargo lo que se hace es igualar lo desigual mediante la ley (exactamente lo que Laje critica de la IdG), dado que se iguala la familia natural con una unión estéril basada en la atracción física o sentimental entre dos personas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es un mal tolerable, tolerado que no es lo mismo. Más hiere al bien común que no se persiga, lo suyo esconde cierto liberalsmo.

      Que más dá el matrimonio civil o el sacramental de la secta modernista que luego concede declaraciones de nulidad a granel cual la autoridad civil concede divorcios.

      Eliminar
  2. Quintacolumnistas everywhere.

    ResponderEliminar
  3. La critica que hacen Agustin Laje, junto Nicolás Marzquez y el sitio web Prensa Republicana a la ideología de genero es muy buena y valiente. Al igual su libro contra la ideología de genero.

    Y lo más importante, es que llega a muchas partes y lugares, llega a otra gente, no sólo a los católicos. Lo siento, pero no conozco a ningún "tradi" o "línea media" o "nacionalista" católico con presencia pública, política e incluso radial en Argentina. De nada sirve en temas sociales como estos predicar entre propios y aplaudirse entre propios, como hacen los grupos nacionalistas, patria argentina y demás publicaciones de ese tipo. Al menos, Laje hace algo que puede influir y llegar a otros, tanto en Argentina como en Perú. Si algun freno a la degeneración de la ideología de genero alguna vez ocurre será más mérito de gente como Laje y Marquez que de señores que sólo predican en un círculo político sectario y marginal, siempre denunciando conspiraciones reales o presuntas y pronosticando catástrofes reales o presuntas, y que jamás fueron capaces de articular algun opción política viable.

    Es un error lo de la union civil, pero nadie puede dudar que sería mejor una legislación así que la actual "matrimonial" para gays y lesbianas.

    ResponderEliminar